Metodología de los talleres de creación literaria

La idea principal de estos talleres fue acercar a los estudiantes no sólo a la literatura, sino a sus propias capacidades de creación literaria. Quisimos que los estudiantes produjeran obras literarias, pero al mismo tiempo quisimos ofrecerles herramientas que los ayudaran de manera práctica en sus estudios para conseguir su diploma de GED (equivalente de preparatoria).

Para este proyecto se eligieron tres clases de entre los grupos que forman parte de Community Education Program por parte de El Paso Community College. Fue entre los alumnos de estas clases en donde surgieron los escritos de Memorias del Silencio: Footprints of the Borderland.

Los talleres se llevaron a cabo por un periodo de cuatro meses. Durante estos meses me reuní con los participantes una vez a la semana por espacio de una hora u hora y media. En la primera fase de este proyecto me propuse familiarizar a los estudiantes con la materia. Tuvimos conversaciones sobre lo que significaba la literatura para ellos, y sobre todo, de la literatura como medio de expresión. Presenté además, algunas ideas para llegar a un entendimiento común acerca de diversos géneros literarios (ensayo, poesía, cuento y crónica). En esta fase, más que escribir, los estudiantes estuvieron leyendo. Leímos y analizamos en grupo e individualmente obras de diferentes géneros literarios. Al ofrecer estos ejemplos de literatura, intenté proveer ejemplos que fueran cercanos a la realidad de los participantes. En este sentido, la mayor parte de la literatura con la que se trabajó fueron obras escritas por autores de la región de la frontera entre Estados Unidos y México, y de México; por lo que esta primera fase además de ayudar a los estudiantes a tener un mejor entendimiento de los géneros literarios, los acercó a la literatura de su región y a la tradición literaria de sus raíces.


Conforme fuimos avanzando en el entendimiento de estos cuatro géneros literarios, empezamos a realizar más ejercicios de escritura. En estos ejercicios lo primero que se trató fueron algunas características y posibilidades dentro de las obras literarias. Se trataron temas como el manejo de las descripciones, creación de imágenes, uso de diálogos, estructura de las obras, entre otras. Para cada uno de estos temas se dedicó al menos una clase en donde se trató el tema a nivel teórico y en la que se puso en práctica el tema de diversas maneras por medio de breves actividades.

 

Tras haber practicado posibles características dentro de las obras literarias se llevaron a cabo ejercicios en los que los estudiantes tuvieron un acercamiento práctico con los géneros literarios que se les habían presentado. Leyeron nuevos ejemplos y empezaron a escribir sus propias obras. Fue en esta fase en que ellos mismos empezaron a establecer sus preferencias en cuanto al género literario en que querían presentar sus historias.

A esta altura del proceso, todos los alumnos ya contaban con cuando menos una pieza sobre la cual trabajar, por lo que quise impulsarlos a poner en practica los temas que se habían tratado sobre las características y las posibilidades dentro las obras literarias. De esta forma se fueron trazando composiciones más concisas y completas.

La última fase del proceso se dedicó a la edición de los textos. Edición en el sentido de contenido. Por cuestiones de tiempo, durante el periodo que duraron los talleres, se les insistió a los estudiantes que no se preocuparan por la ortografía o la gramática de sus obras. Esto dio como resultado que los estudiantes pudieran enfocarse en el contenido de las mismas. Este enfoque no se alteró durante el proceso de edición. Se desarrollaron actividades en las que los estudiantes encontraban maneras de mejorar sus escritos a nivel temático y de contenido. También se trabajó en grupo de forma que los estudiantes fueron editores no sólo de sus propios textos, sino de los de sus compañeros, por lo que esta última fase los ayudó a desarrollar hábitos de lectura crítica.

Durante el tiempo que duraron los talleres intenté alentar a los estudiantes a leer en clase lo que iban escribiendo. Aun cuando lo que leían en ocasiones era producto de breves actividades, esto se convirtió en un aspecto importante dentro de los talleres. Los alumnos fueron adquiriendo conciencia y seguridad en sus escritos. Uno de los mejores momentos en este proyecto fue una lectura en la que se integraron las tres clases participantes. Los alumnos leyeron sus obras en público y fue un gran orgullo para todos los que participamos en este proceso apreciar la seguridad con la que las leían. El hecho de que desde el principio los estudiantes estuvieran concientes de que escribían para una audiencia que respetaba sus obras y sus historias, fue uno de los factores más importantes para el logro de este libro.

Otro factor importante fue la ayuda y el apoyo que recibimos por parte de las instructoras Lety Villalobos, Beatriz Hinojosa y Bertha Torres. Cada una de ellas estaba a cargo de una de las clases para ayudar a los estudiantes con el resto de las materias necesarias para conseguir su diploma de GED. Aun cuando ellas no dirigieron los talleres de creación literaria, estuvieron presentes en todas las clases que tuve con los estudiantes, y dedicaron tiempo en los cursos que ellas ofrecían para practicar o corregir los ejercicios que yo presentaba durante los talleres.

Creo que es importante agregar que tanto las tres instructoras de las clases como yo aprendimos mucho de los participantes, de sus historias y de la importancia de sus escritos.

Minerva Laveaga Duarte